29
Ene-2019

El ataque del mono

India   /  

Nuestra aventura con un mono en India

Un mono nos atacó en India y esta fue nuestra experiencia. Era 25 de Abril del año 2015 y nosotros teníamos que estar en Katmandú.
Esos eran nuestros planes en el esquema cerrado de viaje que hicimos antes de salir de casa. Pero, como todos lo viajeros saben, los planes se desquebrajan cada vez que conoces a gente interesante por el camino. Unos días antes habíamos conocido a Rohit, Simon y Sophie.  Eran de ese tipo de gente que te inspira y te cuesta separarte.
Decidimos quedarnos algunos días más en la India para pasar tiempo con ellos. Estábamos en Khajuraho y queríamos conocer la ciudad sagrada de Varanasi.

El terremoto en Nepal

La mañana del 25 de Abril, llegando a Varanasi.

Rohit mira las noticias desde su teléfono móvil, ha ocurrido un terremoto en Nepal. Nosotros, todavía en el tren, no sabíamos la magnitud. Al llegar a Varanasi en todas las televisiones comentaban la noticia. Los animales se comportaban de una manera extraña: las vacas estaban todas apiladas bajo los soportales, los pájaros inquietos volaban en manada y los perros ladraban por todas las esquinas.

Simon en el tren

Varanasi está a unos 300 km de la frontera con Nepal así que los temblores también se sentían. Recién llegados a Varanasi, y con las mochilas en la espalda empezamos a buscar alojamiento por sus estrechas calles peatonales.

El ataque del mono

Tras encontrar alojamiento fuimos a visitar la ciudad con nuestrxs amigos. Caída la noche fuimos a la terraza, en la azotea del guesthouse, y nos sentamos allí los 5 para charlar. Emma y yo estábamos de espaldas al resto de los tejados y nuestros amigos estaban en frente de nosotros. El muro a nuestra espalda era bajo, y parte de nuestro cuerpo asomaba por encima. En medio de una interesante conversación escuchamos un fuerte ruido a nuestra espalda, era el sonido de un mono. Cuando nos dimos cuenta el mono estaba justo detrás de nosotros, encima de Emma. Ella se echó hacia delante para escaparse, pero el mono ya le había clavado una de sus garras.

Un mono acechando

El mono seguía allí y yo empecé a gritarle como si me entendiera. Se me ponía gallito y me enseñaba los dientes, yo le amenacé con una botella de agua de plástico. Luego miré la espalda de Emma y tenía un corte de unos 10 cm y era profundo. Era limpio, como hecho con un bisturí. Teníamos que ir al hospital.

El seguro médico

Me puse a llamar al seguro y me pedían mucha información, mi número de DNI, mi código postal y la talla de mis calzoncillos, ¡imaginaros! ¡en medio de una situación tan tensa!.
Después de 15 minutos de conversación telefónica nos dieron la dirección del hospital asociado al seguro. El alojamiento estaba en la zona peatonal, teníamos que caminar un par de km hasta la avenida y coger un tuktuk. Emma, valiente, dijo ¡vamos andando!. Y salimos a pie con su herida de 10 cm.
Caminando por esas calles, nerviosos, todos los miedos afloraban entre la incertidumbre y el particular olor a muerte de Varanasi. Los monos desfilaban por los tejados y parecían acecharnos, las vacas compartían con nosotros el camino por calles de poco más de 1 metro de ancho y justo enfrente un grupo de gente transportando un cadáver, pude imaginarlo todavía caliente.
Varanasi es la ciudad de la muerte, donde los hindúes peregrinan para pasar sus últimos días de vida para morir en esta ciudad sagrada.

Varanasi, ciudad sagrada

LLEGADA AL HOSPITAL

Llegamos al hospital y no nos querían atender. Decían «money, money», nosotros les decíamos que el seguro pagaría todo pero se negaban a atendernos sin una confirmación de pago. Nos desesperamos. Pero al final nos atendieron.
El enfermero parecía ser su primera vez, pretendía no usar los guantes e inyectarle a Emma un antibiótico sin suero con una jeringuilla gigante.
Por suerte Emma es enfermera y le «enseñó» a ponerse los guantes y se negó a recibir el antibiótico mortal intravenoso.
Le pusieron la vacuna de la rabia (rabipur) en el culo, en vez de en el brazo y por supuesto no había «inmunoglobulina» (una inyección que se debe poner al mismo tiempo).
La OMS dice que es imprescindible poner la inmunoglobulina ya que aumenta la eficacia de la vacuna contra la rabia. En India, la gente no dona cuerpos a la ciencia y es muy difícil encontrarla. Pedimos al seguro que nos mandasen a un hospital donde pudieran ponernos la inyección, pero parecía imposible encontrarla.
Según la OMS tienes 7 días después del ataque para inyectar la inmunoglobulina para que pueda hacer efecto a tiempo y el riesgo de contraer la rabia se reduzca a prácticamente cero.

Este mono no parece peligroso

En busca de la vacuna

Fuimos al guesthouse. Yo mismo me encargaba de hacer las curas  bajo la supervisión de Emma que me explicaba como debía proceder.
Miramos un vuelo de urgencia por si no aparecía la inmunoglobulina antes de los 7 días irnos pitando para España. Pasaban los días y el seguro nos decía que no la encontraban en toda la India. Yo me puse muy duro por teléfono con ellos.
Cuando estábamos en el día 5, haciendo ofrendas al río Ganges y rezando a todos los dioses hindúes habidos y por haber, el seguro nos llama que tienen la inmunoglobulina en Nueva Delhi, y que ya nos habían reservado un vuelo para el día siguiente.
Nos fuimos para Delhi y al llegar al hospital que nos mandaron ¡Error! no había dicha vacuna, resulta que nadie había especificado que era para la Rabia, que tenían
algo de inmunoglobulina, pero no las cantidades necesarias para el cometido.
Entre lloros y demás, nos desesperamos de nuevo.
Una enfermera con una empatía solo digna del mismísimo Ghandi se acercó a nuestra camilla, cerró las cortinas y nos dijo: «Si se enteran que os digo esto me despiden»
Y básicamente lo que nos dijo es que en algunos hospitales públicos tienen la inmunoglobulina, llamó a un médico que estaba compinchado y nos dio un papel con el nombre del hospital.

Convivencia

El seguro no sabía esto porque solo se mueve entre empresas privadas. Solo tiene acceso a los hospitales privados porque es un tema de bussines más que de salud. En India los hospitales privados funcionan mal ¿porque? porque no practican, la gente es pobre y los hospitales privados están prácticamente vacíos.
Nos íbamos directos al hospital público pero no sin hacer una llamada al seguro para contarles la jugada, a lo cual nos respondieron «si os vais al hospital público, estáis solos» como si no lo hubiéramos estado durante todo este tiempo.

En un hospital público de India

Fuimos directos al hospital público. Nada más llegar, rellenamos un papel y a los 3 minutos estaban haciéndole el triaje a Emma. Una médica y tres enfermeras altamente cualificadas ya sabían perfectamente lo que tenían que hacer. Estuvimos 10 minutos entre gente moribunda, mosquitos, manchas de sangre y bolsas de suero colgadas de los extintores.
A los 15 minutos una enfermera ruda nos metió en una camilla aislada por una cortina roñosa.  Emma se tumbó y le inyectó la inmunoglobulina, la mitad en el culo y la otra mitad en la herida. La pinchaba como aquel que apuñala a alguien. Cuando terminó de apuñalarla clavó la jeringuilla directamente en la camilla al lado dela cabeza de Emma, como si fuese el típico espectáculo circense de los cuchillos que te los lanzan y se clavan al lado de tu cara pero no te dan.

Casi humanos

Entre llantos, nos levantamos y nos mandaron a otro enfermero, uno para coserle la herida.
Caminábamos por los pasillos de ese hospital lleno de mosquitos y sangre por las paredes, gente sentada en el suelo, es probable que nos cruzáramos a más de una persona muerta.
Cuando llegamos al médico, la sala también estaba llena de mosquitos, sangre y suciedad, incluso la camilla donde debía sentarse Emma tenía tanta mierda que si te sientas te quedas ahí pegado para siempre.
Emma le dijo que no pensaba coserse la herida, que es un peligro en la India cerrar la herida con toda la contaminación que hay, podría desarrollar una infección dentro y extenderse por todo el cuerpo. Así que decidió no coserse y le dijo al enfermero que yo le haría las curas allí mismo.
Teníais que ver las caras que me ponía el enfermero mientras me ponía los guantes estériles sin permitir ningún tipo de contaminación cruzada. Me miraba y asentía con la cabeza, yo le explicaba que había estudiado comunicación audiovisual.
Le hice las curas allí mismo delante del enfermero que llevaba la mascarilla llena de manchas de sangre.

Ellos controlan las calles de India

Volvimos a la recepción para irnos para hacer el «check-out», entre lágrimas y alivio.
Al llegar a la recepción otra médica nos atendió para darnos materiales para hacer la cura. Nos decía «gratis, gratis! aquí no importa quien seas, es gratis para todo el mundo y atendemos a todos por igual». A mi se me caían las lágrimas cuando nos dijo eso.
Nos dio todo el kit médico y nos fuimos abrazados caminando, llorando y con la sensación de que aquello no se nos olvidaría nunca.
En el hospital público, pese a las condiciones, los médicos eran realmente unos profesionales. Parecía un hospital de guerra si, pero si un día te pasa algo en India, vete al hospital público.

Calles peatonales de Varanasi

Conclusión

No sabemos si el mono atacó porque tenía la rabia, porque estaba afectado por el terremoto o porque Emma es muy atractiva. Lo que si sabemos es que los monos son más peligrosos de lo que parecen y trasmiten la rabia, una enfermedad mortal.
Después de ese episodio nos pasamos 1 mes en Varanasi curando la herida y recibiendo las siguientes dosis de la vacuna (son 5 dosis) .Luego nos fuimos a Tailandia con muchas ganas, hartos de India. Lo que no sabíamos era que unos meses después volveríamos a India con muchas ganas, pero eso os lo contaremos en otro post.

__________________________________________________________

SI TE GUSTO COMPARTE PARA QUE LLEGUE LA INFORMACIÓN A MÁS GENTE Y SI TIENES CUALQUIER INFORMACIÓN DE UTILIDAD NO DUDES EN COMENTAR

Gracias por leernos 😉

 

2

 me gusta / Sin Comentario
Comparta este Articulo:
  1. Beny /

    Uffff, que duró, tengo los pelos como escarpias, sois unos jefes unos valientes. Y mi hijita linda una campeona, guapo tatuaje le quedó, para no olvidarse de los monos. Duro episodio de un gran viaje, pero hasta a pesar de ello valió la pena. Os amo valientes viajeros.

Comente este artículo


Clic en el formulario para scroll

Archivos

> <
Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec
Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec
Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec
Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec
Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec